dimecres, d’agost 12, 2009

El salt

Cites d'agost - 12
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En el intrincado mundo de la genética, un nuevo trabajo ha conseguido detectar un rasgo de las neuronas humanas que puede cambiar el concepto de individualidad. Lo que se ha descubierto es que en estas células existen numerosos genes móviles o saltarines, secuencias de ADN que hacen copias de sí mismas a todo lo largo del genoma y lo remodelan continuamente. “Se trata de un mecanismo que tiene la capacidad de crear la diversidad neuronal que hace que cada persona sea única”, comenta Fred Gage, una de las máximas autoridades en neurociencias, que ha dirigido el trabajo. “El cerebro tiene unos 100.000 millones de neuronas con unos 100 billones de conexiones entre ellas, y los elementos móviles de ADN pueden dar a cada una de ellas una capacidad ligeramente distinta”.

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“Aproximadamente el 50% del genoma humano está compuesto de restos de elementos móviles. Si fueran ADN basura, como se suponía, ya habrían desaparecido”. Los transposones, al saltar, pueden caer en un gen y anular o cambiar su función. Se cree que se activan las primeras etapas de desarrollo del embrión humano y en las bacterias son clave para la resistencia a antibióticos.

Para llegar a su descubrimiento, los científicos han comparado el genoma de las neuronas de varios individuos con el de células de su corazón e hígado, y han encontrado hasta 100 veces más copias de unas secuencias en las primeras. “Ésta es la prueba de que estos elementos saltan en las neuronas”, señala Nicole Coufal, que ha trabajado junto a Gage y es primera autora del artículo que hoy publica
Nature. También indica el hallazgo que no todas las células son genéticamente iguales en el organismo humano, y que los elementos móviles pueden de hecho dirigir la evolución, al crear mayor diversidad genética que la habitual.

Para Gage, es lógico que un órgano como el cerebro, que debe adaptarse durante decenas de años de vida a unas condiciones ambientales en continuo cambio, tenga un mayor nivel de complejidad. Los genes
saltarines fueron descubiertos por primera vez en el maíz por Barbara McClintock, una científica estadounidense que tuvo que esperar varias décadas para que la ciencia aceptara este hallazgo. En 1983 obtuvo el Premio Nobel de Fisiología. Murió en 1992.
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Malen Ruiz de Elvira, notícia "Descubiertos los genes que nos hacen únicos" a El País, 6.8.2009.
Vídeo: de l'espectacle de dansa El salt de Nijiski, de la companyia Trànsit, dirigida per Maria Rovira, actualment representant-se al teatre Romea fins el proper dia 23.
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