dimarts, d’agost 21, 2012

L'última esperança - #nitsdagost - XXI


Nadie puede ser bueno de verdad hasta que descubre lo malo que es, o podría llegar a ser; hasta que repara que no tiene derecho a hablar con tanto esnobismo y desdén sobre los criminales, como si fueran simios en un bosque a quince mil kilómetros de distancia; hasta que se libra de todos esos engaños sobre los tipos inferiores y los cráneos defectuosos; hasta que elimina de su alma la última gota de aceite de los fariseos; hasta que su última esperanza es de un modo u otro haber capturado a un criminal y dejarlo, sano y salvo, bajo su protección.

G.K. Chesterton, Los relatos del Padre Brown, trad. M. Temprano, Ed. Acantilado, Barcelona, 2008, p. 723.
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