dilluns, d’abril 11, 2011

Cioran i el temps

He escrito una serie de artículos en un periódico, he renunciado a seguir haciéndolo, y eso que me lo pidieron, porque sentía una imposibilidad a la hora de acometer teorías que desaparecían por completo al cabo de veinticuatro horas. (...)

Sólo los estados anormales resultan fecundos. Por eso conviene amar la destrucción, la muerte, el derrumbamiento o la enfermedad. En un ensayo inédito enviado a una revista, trataba de demostrar que el destino individual, como realidad interior, irracional e inmanente, sólo se nos revela a través del dolor, ya que ésta es la única vía positiva de comprensión interior de los problemas personales (...).

No soy de los que viven lamentándose sino que entiendo mejor que nadie las imposibilidades.


Emil Cioran a El País, 9.4.2011. Foto: Ana Torralba
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