dimarts, de juny 19, 2007

El risc i la depressió

El risc
:
El cap de setmana passat vaig repassar alguns diaris que tenia pendents. La Vanguardia de dimecres 13, per xexemple, on compartien pàgina un parell d'articles molt interessants. Un d'ells, Éxito y fracaso, és signat pels professors Àngel Castiñeira i Josep Mª Lozano (vegeu fotos), i mostra com sense l'assumpció del fracàs com a possibilitat és impossible d'avançar. "Es imposible ganar nada si al mismo tiempo no se ha perdido algunas veces", diuen. "Nos cuesta ver la cara positiva del fracaso, entre otras razones porque cuando se produce, la contundencia del hecho nos invade hasta el punto que nos impide ver otra perspectiva".
:
"Éxito y fracaso tienen mucho en común, son dos caras de la misma moneda", segueixen. "Son el resultado de una iniciativa, de alguien que se atrevióa explorar algo nuevo, que tuvo la ambición de ir más allá y que asumió el riesgo y las consecuencias de fallar". Més endavant recorden que "se gana un campeonato pero por el camino también se han perdido partidos. 'Quien teme perder no tienen derecho a anar', afirma Adolf Todó". Adverteixen que "algunos países acostumbran a generar grandes dosisi de aversión al riesgo individual y toleran públicamente muy mal el fracaso", de manera que "la opción por la seguridad, lo previsible, pueden ser salvoconductos contra el fracaso, pero también son barreras insalvables para el éxito. Más aún, evitar el fracaso quizá puede evitar los fracasos, pero también puede llevar, en cierto sentido, a una vida fracasada, es decir, no realizada".
:
Els autors citen tres errors típics dels països o organitzacions mediocres: a) no assunir que no sempre es guanya, no tolerar el fracàs; b) afavorir i valorar l'èxit superflu i c) confondre la defensa de la igualtat d'oportunitats amb la renúncia a valorar el mèrit individual."Cuando luchamos, por ejemplo, contra el fracaso escolar, pero no lo hacemos también a favor del ésxito escolar acabamos por bloquear cualquier oportunidad de cambio, porque nos limitamos a una única aspiración: evitar resultados negativos", il·lustren.
:
La depressió
:

Edvard Munch, Melangia (1891)

Al costat de l'article citat, hi ha la columna de Francesc-Marc Álvaro, que dedica a la malaltia de la depressió, comentant e llibre Conviure amb la depressió, de Fidel Masreal (Ed. Mina, 2007), que recull diversos testimonis. Coincideix amb un interessant testimoni publicat al darrer número de la revista L'Agulla i que podeu veure aquí. Us poso la part final de l'article de l'Àlvaro, aquest interessant toc d'atenció en una de les malalties més incompreses que tenim.

El mayor pecado de nuestro tiempo es, ante los ojos de los nuevos dioses refulgentes, no haber soportado -dicen- el ritmo endiablado del mundo y haber tirado la toalla. Y no es fácil cambiar de perspectiva o asumir, finalmente, que los superhéroes sólo existen en los tebeos.

La actriz Lola Herrera es una de las figuras conocidas que aparecen en el libro de Masreal dando su visión de este universo: "Nadie está fuera de peligro, ni los fuertes ni los débiles. Todo el mundo está sujeto a un momento en que no puede más ante ciertos acontecimientos de su vida". Tal vez este mensaje radical sobre la fragilidad universal sea un buen argumento para romper el tabú que rodea la depresión. Dentro de las paredes de los hospitales y las consultas, el dolor agudo pero discreto trastoca todas las categorías conocidas que manejamos: allí no hay fuertes ni débiles. Sólo hay gente con una verdad que no puede ocultarse y que, además, inquieta al resto. Ésta es regla mayor que explica todo lo demás. La depresión deviene una historia peligrosa por su plus de verdad, porque apunta al corazón de poliuretano de nuestros simulacros cotidianos y los reduce a virutas de vértigo. Frente al enfermo de depresión, se tambalea el sentido que damos a muchas cosas. El depresivo es también un extranjero al que no percibimos como tal. Será porque viene de un país al que todos, sin duda, pertenecemos.

Publica un comentari a l'entrada