dimarts, d’abril 17, 2012

Preliminars i viagra


(...) El caso es que la publicidad de Viagra es como la pescadilla que se muerde la cola. Primero se aprovecha de los escasos conocimientos sexuales y la mucha represión de la mayoría de sus posibles clientes, y luego hace que llueva sobre mojado, al reforzar los mitos y creencias con eslóganes como “haz feliz a tu pareja” o “satisface a tu pareja”.

Señores que me leen, si usted quiere hacer feliz a su pareja, sexualmente hablando, no necesita Viagra para ello. En realidad, el hecho de que a partir de cierta edad no consiga usted las erecciones que tenía a los 18 no es ningún óbice para una sexualidad plena, sino que más bien representa una magnífica oportunidad para que experimente con su propio cuerpo y con el de ella (o él, si su pareja es un hombre) y aproveche para descubrir una forma de vivir el sexo más centrada en la sincronía, la complicidad y, por qué no decirlo, la unión espiritual, que en el simple metesaca (que, por cierto, a muchas nos aburre).

Dos personas pueden relacionarse sexualmente de una forma intensa y plena sin penetración, y esa relación puede ser más satisfactoria y placentera que con ella. Por otra parte, ¿no es absurdo subordinar el sexo a un fin prefijado de antemano y negarse, por tanto, la posibilidad  de explorar e indagar, de dar rienda suelta a la fantasía, a los besos, a los abrazos, a las caricias y a las palabras? No hace falta que recuerde que estamos en crisis y que el sexo y el amor son gratuitos (vale, el sexo a veces no).

Sobre todo, no olvide algo importante: Para las mujeres, los preliminares son todo lo que sucede 24 horas antes del acto en sí. Si de verdad quiere “satisfacer a su pareja”, trátela con cariño, ternura y respeto en cualquier sitio y a todas horas, no sólo en la cama.


Lucía Etxebarria, fragments de "Satisface a tu pareja", al Magazine de La Vanguardia, 15.4.2012.
Publica un comentari a l'entrada