La cosmología renacentista, con su drástica modificación de las fronteras del mundo, origina tendencias contrapuestas. De un lado, revoluciona la Imago Mundi: gracias a los descubrimientos geográficos ultima la conformación del planeta human, y gracias a las nuevas teorías astronómicas sitúa a este planeta a la periferia de un universo ilimitado. De otro modo, erevoluciona la uatoimagen del hombre quien, simutláneamente, es calificado como "centro del mundo" y obligado a ser habitante de aquella periferia.
Rafael Argullol, Maldita perfección, Ed. Acantilado, Barcelona, 2013, p. 50.
Il·lustració: Joan Miró, L'estel matinal, 1940, Fundació Joan Miró, Barcelona.
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